El Retablo ayacuchano (Ayacucho, departamento del Perú) tiene su origen en época de la colonia, cuando los sacerdotes españoles en el proceso de evangelización de los pueblos del Ande, llevaban consigo unos cajones con imágenes religiosas.
Durante la década de 1940, los artesanos comienzan a incorporar escenas con motivos costumbristas y el cajón deja de ser netamente religioso, el pueblo ayacuchano lo hace suyo incorporándolo a su artesanía y poniéndole el nombre de retablo.
El retablo esta hecho con madera de cedro, puede tener uno o varios pisos, puede ser de cualquier tamaño y tiene dos puertas con bisagras de cuero. Las figuras están hechas de una pasta de harina, yeso y pegamento. |