lunes, 29 de marzo de 2010

MI BOSQUE GENEALÓGICO





Para Mamá y Papá

No tengo un árbol… tengo un bosque genealógico, van a ver.
Que un árbol no tape el bosque, esa la saben;
que un bosque, no tape un árbol, suena raro.
El mio no lo tapa nadie. No es bosque cualquiera, es raro y bello.
Es mi bosque genealógico.Tengo de Cajacho, de donde son los Asenjo;
Pero salvo pocos de esa raíz,
“todos somos descendientes de ezpaña”,
de hecho que yo soy el menos español y más Lajeño.
Feliz soy, no por el semental español, cholos feos.
Sino por las Lindas cholitas Cajamarquinas o del Perú,
Salimos tipos lindos como mi mamá y quien duda: yo.
Cada Asenjo que me encuentro es lindo y querendón,
todos son buenos en lo que hacen, profesionales, técnicos,
Militares y policías, hasta el fotógrafo y el remendón;
una autoestima grande, nacida del amor y de buscarse.
Los encuentro y me encuentran, ya no me hago problema,
¿Asenjo?,…si soy Velasco Asenjo.
¡Primo vamos a la casa para que conozcas a tus tios y a tus sobrinos!
¿quién así no quiere ser Asenjo?. Todos raiz Lajeña.
El ASENJO para cultura general:
Es un árbol con muchos árboles que nacen de ese árbol.
Hay biólogos imbéciles que no saben
que en los árboles crecen otros árboles
aprendan de mi árbol genealógico…ASENJO.
Tengo de Irlandés, suerte que no la fronda pelada;
Más que una gran frente, de repente el genio impulsivo,
Ni eso creo que herede, ser corajudo, tampoco;
lo de bebedor sumaria a otro de mis árboles,
de repente, mi gusto por la cerveza;
tengo mi satisfacción gracias a ello.
El Irlandes me sale en lo de a veces panchito;
la duda favorece al reo y hoy jocoso juzgo;
menos, aún menos en lo de aventurero,
peor en lo de trotamundo y vergelero.
Soy, sedentario para mi casa y mi familia;
Si me las mueven me pierdo. Entonces…
Eureka, es mi lado conservador y cucufato;
poco audaz y pudoroso; recatado y calculador.
Es mi fantasia y mi niñez, bisabuelos, tios y tias,
familiaridades que nunca entendí,
de repente mejor así, menos sufrí
Soy, CALDERÓN, del bisabuelo genio inventor,
Unos libros de mecánica de aviación aún conservo.
Ni los entendía pero mi gran tesoro,
¡somos descendientes de genios!.
Además tengo una gran herencia Calderón,
Me ayudo saber que “fuí el nieto preferido”,
El más bello y grande, lo mejor de mi Mamatoya; es
mi autoestima, se inflama cada vez que la recuerdo;
eso “el que te importa esa gente Pepito,
nosotros estamos mejor sin ellos”,
y no solo me la creia, era y lo sentía y la pasaba mejor,
era un adulto cuidado como niño, un niño tratado como individuo.
Soy un Calderón, por los supositorios,
por ser el único príncipe de mi Tía Nelly
por mi enseñada y aprendida plena libertad,
Pero de algo a la mamá y a la hija acusaré
ahora se, me tomaron el pelo, acuso el engañó,
únicos principes como yo, hay un montón de nietos.
Se que era un ensimismado y retraído,
cuanto me ayudo que malcriadeces y
hasta tonterías que hacía me las celebrarán;
Soy protector y buscó protección en situaciones extremas
Pero soy libre de hacer lo que creo;
no solo fue amor, tengo mi libro del genio mayor;
en mi cabeza está, con el despliego mis ansias de creador;
ser el mejor y no equivocarme para no dañar ni dañarme.
Otro árbol, con árboles que nacen en él;
el CALDERON, tiene el arbol sub grupo
PRIETO CALDERON,
es otro montón muy querendón,
Con el que soy un ingratón.
Conjugando como un gran …
Tengo un árbol muy serio y solemne,
que no permitía ruidos a la hora de la siesta.
Además es solemne y ruidoso,
para la alegría y no para las penas.
Soy Pacheco, de lo cuál mucho me alegré;
enterado que al hijo del indio rebelde,
Pacheco le pusieron;
“Civilizaban” y bautizaban “santos” despojadores;
mataban hasta a los rebeldes no nacidos;
hasta tu quinta generación por revoltoso,
cinco generaciones mataban estos hijos del santo padre.
Los bautizaban Pacheco a descendientes de Santos Atahualpa,
única alternativa para que viva el hijo rebelde entre los delincuentes
que nos despojaron de nuestras tierras;
Con este apellido se camufló el nuevo contingente de revolucionarios.
Estó marcó mi vida.
Soy Pando Pacheco, por mi niñez; los libros y mis travesuras;
por mi apelativo de “pepito malandrín”,
por los estímulos para mi espiritualidad,
sino de donde creen que me salió eso de querer ser cura.
Es un enredo de recuerdos, pero aprendí la diplomacia,
el “eso no se dice y que ni se entere mi papí”;
igual las hacía,
me ponían parado en un rincón con talco alrededor
para que no se fugase el reo,
ideaba cada cosa hasta cagarme en el pantalón.
Aprendí que no soy buen preso, ni acepto la represión,
que hay que dar más que recibir, siempre fue así
Gran lección, mi árbol creció y se desarrollo.
Los Velasco, como olvidarme del Árbol de mis Velasco Arana;
Los recuerdo querendones, jaranos y generosos.
Es un árbol cuyos frutos son los más escasos,
es el que produce Mamas y Papas gallinas.
Si algún sonso, piensa produce hinchas de la “u”, wiflas;
menos cobardes, eso ni lo menciones
mi tío Víctor se levanta y te rompe la crisma,
Trompeador como el no hubo en Lima;
y si insistes, la buscaste conmigo.
Todo siempre en mi niñez, se desarrolla como fabuloso;
Respecto a ellos, y las visitas breves eso permitía.
La tía Alicia, la Tía Rosita, en ambas el tio Manuel;
Casotas llenas de enternados y envueltos en aromas de perfumes
para mi tan fuertes que me tapaban el pecho,
de ahí que de “Perfumito Velasco” el abuelo, ni desodorante quiera el nieto.
Casas llenas de gente, de risas juveniles y señoritas
me semejaban artistas de cine bien arregladitas muy perfumaditas
una sarta impresionante de amigos y pretendientes, y los
tios, tias, primos, primas de mi papá,
besito para aquí, besito para allá;
el hijito de Enrique, que felicidad y que propinas.
En lo de querendon y jarano, no me ufano VELASCO ARANA soy.
En esto con mis otros arboles no se puede negar su gran aporte,
Mi deleite por beber yonque y pisco, cerveza y ron.
Me imagino, que más tiempo de trato con ellos,
mi timidez se hubiese multiplicado,
me hubiesen convencido y de hecho,
Sería un autentico monje de claustro.
Pero de los que no salen ni a misa,
Y, no el monje loco sindicalista.
El tío Lucho, por él se que somos de ancestros
españoles radicados en Colombia,
parientes de Velasco Alvarado,
siempre le escuche y le creí,
no me interesaba si era o no cierto
era el motivo de encontrarnos otra vez.
El era feliz contándome sus historias
yo escuchaba feliz por estar con él,
ahora pienso, que sólo podíamos
conversar de sus creaciones, su piano y lo que me decía.
¿Cómo estas, como están? Se acaba rápido,
el querer estar juntos nunca se acaba;
como la historia de la familia
me contaba historias que me agradasen
y el seguro con ese estimulo me las acomodaba,
con capitulo para la siguiente visita,
nos despediamos con la próxima :
“te contaré de que hay unos Velasco negros
que también son parientes nuestros, …
O de la familia del sordo Velasco, que bailaba…
Tu abuelo José Enrique y tu tio Victor eran sindicalistas…”
al final yo investigador-historiador, iba
y el quería “¿Cuándo vienes para mostrarte …?”
y le gustaba que lo visitará
Todos mis árboles aportan
sirven aunque sea para hacerlos leña.
Soy un, Velasco Asenjo Pacheco Calderón Prieto Pando
nadie puede hacer leña de mi bosque genealogico,
sólo yo.
Prohibido contaminarlo
o querer apropiarse de una hojita
o un pedacito de su espacio;
es mi árbol porque todo lo manifestado es cierto.
Es mío, de mi imaginación
Sino te gusta digo:
no seas una picona o un picón.
Es para diversión.
Me salió para mi vacilón.
Se los obsequio a mis padres
para que me den un resondrón
y si les gustó ya pues,
un buen plato de comida y pisco a discreción;
Llamemos a mi casa para quedarme
y prepárenme la cama por favor.

JOSÉ ENRIQUE VELASCO ASENJO

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